Ucronía

Sabado,

 

“(…) Initio autem quot gentes, tot linguae fuerunt, deinde plures gentes quam linguae; quia ex una lingua multae sunt gentes exortae”.

“Al principio hubo tantas lenguas como pueblos, después más pueblos que lenguas, porque de una lengua surgieron muchos pueblos”.

Isidorus Hispalensis,  Etymologiarum . Liber IX

Hace como dos o tres años me recomendaron que lea a Philip K. Dick ante mi negativa surgida de la lectura de alguna cosa aislada que no me gustó. El propagandista de la obra de Dick era un tipo al que le tengo aprecio por una parte y, por otra, reconozco como “uno de esos que saben un montón”. Bien, me pareció algo raro que alguien así me recomiende libros del loco yankee de Dick y, para peores, que me diga que es muy bueno. En fin, la verdad es que no le presté demasiada atención al incidente olvidando el consejo casi inmediatamente.

Tiempo después – digamos claro: hace dos días – me encontré una novela de Dick que resultó ser de lo más premiado que escribió: El Hombre en el Castillo (1962). Los nomencladores del todo llaman a este género con el nombre de ucronía, es decir, novela contrafáctica.

Primeramente está de más decir que la ficción no obliga ni se obliga a ajustarse a hechos del pasado que hayan sucedido de tal o cual forma. La ficción no supone una base histórico-fáctica verdadera sino verosimil, coherente. Si acepta quien lee lo que digo, naturalmente considerará, como yo, que es “medio como mucho” referirse a una novela del tipo como ucrónica puesto que el tiempo histórico-fáctico de los libros de los historiadores es propio, justamente, de los historiadores y no así del escritor de ficción. Ucrónicas serían las New Arabian Nights de Stevenson, todos los cuentos de Borges (o casi), media obra chestertoniana, parte de la de Lewis, todo Julio Verne, y la lista sigue. Me parece que el problema aquí es que los críticos literarios yankees se han empeñado en crear todo un mundillo propio, norteamericano, para su literatura que, esencialmente, no es más que literatura inglesa porque, señores, escriben en inglés y mal que mal tenía razón San Isidoro de Sevilla con eso de que “No de los pueblos las lenguas, sino de las lenguas los pueblos”.

La cuestión pasa, nuevamente según mi parecer, por la obsesión modernosa con la precisión histórica que, paradójicamente o no tanto, ofrece de las versiones mas falsarias del pasado que hayamos visto jamás. La pregunta prohibida del historiador, que no es otra que el famosísimo “What if?” parece ser un buen ejercicio mental para los pueblos que, sin ella, no podrían escribir casi nada. Acá un semi periodista y aún peor historiador se mandó un libro completo basado en la premisa del “que hubiera pasado si…” falseando a troche y moche puesto que decir “¿Qué hubiera pasado si San Martín hubiera sido vendedor de mazamorras?” no lleva sino a la respuesta obvia: hubiera vendido mazamorras y punto. Toda disquisición ulterior no es más que una catarata de peticiones de principios tremenda. La ficción, por otra parte, no viene a salvar ese problema ya que si el que escribe busca solventar esa “carencia”, su obra no pasa de ser un juego mental.

La novela de Dick no se si vale como para tipear unas líneas aquí, quizás lo haga, lo que si me pareció interesante fue todo lo de arriba.

Las musas heliconadas dijeron al rústico pastor Hesíodo que podían cantar mentiras que son verdades y nuestra modernidad literaria pretende cantar mentiras que son mentiras… andamos pésimo. Ronald Tolkien ruega por nosotros y por los pobres yankees que son buenos para escribir novelitas de viajes con drogas, cuentos decimonónicos y novelas de espías.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Ucronía

  1. Beatrice Atherton dijo:

    Buen post estimado Viajante. Me trajo a la memoria Dawn of All, de Robert Hugh Benson…¿qué hubiera pasado si el catolicismo hubiera triunfado en el mundo? Un papa – un San Pio X – visitando Inglaterra en forma triunfal y la masonería relegada en Berlín peleando sola. En fin, meras especulaciones que se quedan en la fantasía de sus autores. Cada escritor puede fantasear como se le dé la gana. Meras teorías especulativas que a veces nos hacen sonreir y creo que hay que tomárselas con el debido humor. Fantasear no cuesta nada…¿qué hubiera pasado si…? Da para soñar, nada más.

  2. Ludovicus dijo:

    En cualquier caso, la novela es muy buena. Dick esconde una ucronia dentro de otra, y con gran maestría. Todo un universo el bueno de Phillip.

  3. Marcelo dijo:

    Viajante:
    no seas tan duro con la ucronía, mirá que hay gente diría “casidelpalo” que escribe bastante bien de Dick; me refiero a Pablo Capanna, profesor de filosofía converso “de grande” al catolicismo” (y a un catolicismo bastante ortodoxo si atendemos el medio del que viene el intelectual ítalo argentino) y entendido en ciencia ficción. Copio un párrafo de un artículo suyo sobre el autor en cuestión: “Dos décadas más tarde, seguramente se lo lee mucho más que en la época en que aparecieron sus desprolijas novelas, exigido por la necesidad. Lo cual no es poco, porque comienza a perfilarse como un clásico durable y de algún modo ha venido a ocupar el sitio que tuvo Kafka para las generaciones anteriores.
    Por otra parte, gracias a la posmodernidad el mundo se ha ido volviendo cada vez más loco y dickiano hasta parecerse cada día más a sus libros. Es como si el más loco de los escritores del género hubiera sido capaz de predecir un futuro que otros temíamos y no nos atrevíamos a ver.
    El poder de las transnacionales y la exclusión social; el triunfo de la ignorancia, la grosería y la superchería; las vidas virtuales que muchos viven gracias a la droga o la electrónica; la corrupción como estilo de vida y la crisis de todas las certezas. Todo eso aparecía en Dick desde su primera novela, escrita en 1950: Lotería solar, que en algo se parecía a la lotería babilónica de Borges.
    A esta altura de las cosas comienzo a creer que Bin Laden y la caída de las Torres deben estar en alguna novela de Dick y que George W. parece la caricatura de ese Nixon que Dick aborrecía. Sólo a un demente genial como él hubiera podido imaginar la Argentina de hoy: el Granero del Mundo mendigando comida, tras ser arrasado por ese avatar de la degradación entrópica que se encarnó en Carlos Menem. ¡Dios, por favor, haz que esto no sea más que un mundo paralelo soñado por Dick.”
    El artículo entero, por si alguien quiere leerlo, aquí:
    http://axxon.com.ar/rev/112/c-112PKDick.htm.

    (Capanna dedicó un libro al estudio de la obra de Dick, Idios Kosmos).

    Por otra parte, respecto de los devaneos de Dick con el catolicismo, es interesante este artículo:
    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=11161

    Una cosa más: no creo que la ucronía sea un mero juego mental (lo cual por otra parte no sería malo de por sí); una vez en otro blog sugerí una idea: una novela que relatara la derrota de Simón de Monfort por los cátaros y la instauración de una Iglesia cátara en Roma. ¿Qué hubiera sido del desarrolo de la ciencia en ese caso? (teniendo en cuenta el dualismo extremo de esa visión del mundo y su aversión para con la materia, que es el objeto primero de estudio de la ciencia experimental). Una obra así, si estuviera bien escrita, podría ser un entretenido “juego mental” y a la vez una refutación de la acusación de oscurantismo que campea en gran parte de la comunidad científica agnóstica-atea para con la Iglesia.

  4. El Viajante dijo:

    Ludovicus,

    Sin duda que es buena! nunca quise indicar lo contrario.

    Beatrice, ese libro de Benson se me pasó, tendré que pegarle una leída. Gracias por el dato.

    Marcelo,
    Ahora me pongo a leer los dos artículos que pegaste. Ahora que pienso, hace muchísimos años leí ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (y también vi Blade Runner) y tuve esa sensación de la que hablás respecto la posibilidad de que el mundo se haga, cada vez, más, así. He tenido discusiones defendiendo, por ejemplo, Terminator II (aún más que la primera) de Cameron, justamente bajo el mismo argumento. La verdad es que lo de Dick es aún mucho más coherente que la película de marras pero entenderás a que me refiero.
    ¿Cuando vas a escribir esa novela? la quiero ya en mi biblioteca, sobre la mesa de luz y en el andén del San Martín! Tus dos últimos renglones son una maravilla!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s