Pusillus Grex I

Calurosísimo, y algo nublado, viernes,

“El formarnos una idea del Anticristo la más clara, la más justa, la más verdadera que nos sea posible, parece no solo conveniente, sino de una absoluta necesidad. Sin esto podremos con razón temer, que este Anticristo se nos entre en el mundo, que lo veamos con nuestros ojos, oigamos su voz, y recibamos su ley o su doctrina que admiremos sus obras y prodigios, sin haberlo conocido por Anticristo, ni aun siquiera entrado en la menor sospecha. San Pablo, hablando de estos tiempos, nos dice que serán unos tiempos, peligrososY en otra parte amenaza de parte de Dios a los que no quisieren recibir la caridad de la verdad (o lo que es lo mismo las obras de fe, que obra por caridad con el castigo terrible, aunque justísimo, que Dios les enviará, permitiendo la operación del error, para que crean la mentira  (…)”.

La Venida del Mesías en Gloria y Majestad. Manuel Lacunza. . Parte  segunda, fenómeno III, párrafo primero.

El calor horrible de Buenos Aires me pegó una trompada húmeda tempranito, de mañana, en miércoles pasado cuando el reloj marcaba las cinco y media de la mañana. Conmigo venían dos valijas y dos enormes bolsones de cosas. El viajero solitario sufre las inclemencias solito y solo. Taxi desde lejos a casa y otro taxi que me llevó, previsiblemente, a Bella Vista. Lo debido se hizo y el tren, el asqueroso, mas querido Ferrocarril San Martín me trajo de vuelta a casa como viene haciéndolo hace ya tiempo. Conmigo venía una bolsita que contenía lo que me llevé a las apuradas en la mañana húmeda: una lapicera azul, unas hojas en blanco y un libro.

Me encontré con el libro esa mismísima mañana de miércoles envuelto en el empaque con el que llegó a mi casa. Ni siquiera me detuve a sacar el sobre de papel madera que, finalmente, sucumbió en un tacho de basura bellavistense a media mañana cuando comencé el retorno a Buenos Aires.

Pusillus Grex se titula y su autora es Paula Aguirre. En la “tradición” literaria de de Benson, Soloviev y Castellani, y con un despliegue de material esjatológico impresionante a la vista, la novela de marras, escrita en chile es un esfuerzo bien sudamericano, y al mismo tiempo imbuido de “lo inglés” (están allí Newman, Knox, Lewis, e tutti quanti) de pararse sobre los hombros de los gigante y, desde la ficción, hablar de lo que Ha de Venir cuando el Obstáculo sea retirado.

Paula Aguirre muestra su conocimiento del tema, claro está, pero también pone en contexto, en el contexto de la clase media chilena, la persecución que sufrirán los cristianos con los ojos del siglo XXI. Benson prefiguró las megalópolis horrendas hodiernas y Castellani, en esa línea, y como sesenta años después, hizo lo mismo. Si el Gobierno Mundial  de Su Majestad Dulcinea influye hasta en un viaje en subte (primer capítulo), en Pusillus Grex, sin la Marka, sin la Marca de la Bestia no se puede ni pagar el agua, el gas o la luz.

Su protagonista no es un cura (finally!) sino un profesor de filosofía. Gracias Paula Aguirre por no olvidarse de los oscurísimos profesores que nadan en el mar de desechos de la actualidad. Matthew Mansfield podría ser un amigo nuestro, si existiera y, como de esos todavía hay, quizás hasta lo es.

Ya terminaré la lectura (me quedan algunas páginas) y escribiré otra cosa, pero, en el mientras tanto, aprovecho para decir lo dicho y para comentar que, aunque a veces los libros grandotes pesan, el tren a Bella Vista permite su lectura, casi siempre, a contramano de la hora pico.

Uno siempre anda a contramano…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

12 respuestas a Pusillus Grex I

  1. Paula Aguirre Moltedo dijo:

    Estimado Viajante:
    Me honra no solamente que me leas, sino que me dediques un post. Me alegra tenerte nuevamente de vuelta, sano y salvo en esta calurosa subamérica.
    Espero tu siguiente post,
    Paula

  2. Javier dijo:

    Una consulta,

    ¿cómo se puede comprar el libro?. Por internet no he tenido suerte.

    Javier

  3. Paula Aguirre Moltedo dijo:

    Viajante: Envíame el correo de Javier y yo lo contacto.
    Paula

  4. Javier dijo:

    Viajante,
    desde ya que puede pasarle mi correo a Paula.
    Saludos,
    Javier

  5. Jorge dijo:

    Yo también estoy muy interesado en poder comprar el libro, vivo en Buenos Aires

  6. Paula Aguirre Moltedo dijo:

    Viajante: Me queda un solo ejemplar. Si me mandas el correo de Jorge yo lo contacto. Es una edición propia y parece que me voy a tener que buscar un editor así como vamos. Nunca pensé que me ibas a postear: twice!, ni menos que hubiera interesados en leer este mamotreto.
    Saludos desde el otro lado del Aconcagua,
    Paula

  7. Jorge dijo:

    Gracias Paula, Viajante puede darle mi dirección de e-mail a Paula.Gracias a los dos

  8. Marcela E. Pederiva dijo:

    Estimado Sr Viajante,

    sino es molestia, le agradecería que pasara mis datos a la Sra. Paula Aguirre, dado que quisiera comprar un ejemplar de su libro también. Si los pedidos hubiéranse tornado aluvionales, desde ya pido disculpas por la impertinencia. Saludos cordiales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s