¡Tyger, Tyger!

Domingo,

Pienso en un tigre. La penumbra exalta

La vasta Biblioteca laboriosa

Y parece alejar los anaqueles (…)

El otro tigre. Jorge Luis Borges

Con frecuencia las estadísticas de WordPress indican que, vía Google, diferentes visitantes llegan a En tren a Bella Vista buscando una traducción al castellano de la célebre poesía The  Tyger, de William Blake (1794). Posiblemente el buscador los trae a éste blog debido a que hay una cita por ahí del poema y porque las palabras “traducción”, “poema” y el nombre de Blake se repiten en varias entregas.

Hay una traducción al criollo que editó Cátedra y que, supongo, quizás alguien copió y subió a internet, como pasa en la mayoría de los casos. No es mala – de hecho es buena – pero como sucede seguido, uno siempre tiene algo que objetar, algo que decir, un término que corregir, o lo que fuera. Por ello, por las dudas, y porque la han buscado varias veces, pongo la propia, de mí cosecha.

La primera parte la hice en el tren de ida, el viernes, a Bella Vista. La segunda durante un hueco entre mis menesteres que, llegado ya diciembre, no requieren de mi total atención (como sucede durante el año). La última en un barcito de Palermo.

Como suele suceder con Blake, los editores corrigen – en numerosas oportunidades – la ortografía y la puntuación de sus obras. Habría que tomar el texto de su puño y letra (disponible en internet) pero me da fiaca, por lo que confiaré en la buena voluntad del transcriptor original.

Me pregunto, y le pregunto a quien considere menester una respuesta, el motivo por el cual éste poema es tan famoso, tan recordado y tan buscado. En lo que a mí respecta puedo decir que su sonoridad y las imágenes que emplea Blake son la clave para que me “guste”. ¿Ud. que dice?

Mis disculpas a quienes, como es lógico, tengan sus objeciones a la traducción que aquí ofrezco. Cheers!

The Tyger – William Blake

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare sieze the fire?

And what shoulder, & what art.
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

El Tygre – William Blake

Tygre, Tygre, ardiente brillo,
en los bosques de la noche,
¿qué mano u ojo inmortal
osó formar tu temible simetría?

¿En qué distantes profundidades o cielos
ardió el fuego de tus ojos?
¿En qué alas osaba aspirar?
¿Qué mano osó tomar el fuego?

¿Y qué hombro y que arte
pudo retorcer los nervios de tu corazón?
y, cuando tu corazón comenzó a latir,
¿qué temida mano, y que temidos pies?

¿Cuál martillo? ¿cuál cadena?
¿En qué fragua estuvo tu cerebro?
¿Cuál yunque? ¿qué temible sostén
osó sujetar sus mortales temores?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas,
y regaron el cielo con sus lágrimas,
¿Acaso sonrió al ver su obra?
¿Acaso quién hizo al Cordero te hizo a tí?

Tygre, Tygre, ardiente brillo,
en los bosques de la noche,
¿qué mano u ojo inmortal
osó formar tu temible simetría?

Podría haber puesto “selva” en lugar de “bosque”, pero usé “bosque”, ¿y qué?

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25 respuestas a ¡Tyger, Tyger!

  1. Observando dijo:

    Estimadísimo,
    mil gracias por traernos al tigre. Una sola observación: …”who made the Lamb”, el Cordero va con mayúscula, porque se refiere al Cordero de Dios. Ha sido un gustazo leerlo.

    • El Viajante dijo:

      Gracias Observando. Coincido con Ud. pero en condicional.
      Tendría que ir con mayúscula, pero Blake no la usa.

      Muchas gracias!

      • Observando dijo:

        ¿Y nadie se animará a hablar un poquito de Blake y Zarathustra? Digo, ya que el tema salió con la letrita…

  2. Andres dijo:

    Ahora que lo pienso, pocas veces he leído poesía inglesa heptosilábica.

    • El Viajante dijo:

      Es raro, es verdad, pero no es la única vez en la que Blake hace uso del “septenary”. En The Book of Thel hace lo propio. Muchas gracias por el comentario.

  3. El Viajante dijo:

    Si se anima Ud. Observando… yo no porque, sinceramente, conozco poco del tema y no está Nietzsche en mi lista próxima de libros para el tren. Espero su comentario entonces!

  4. El Lurker dijo:

    Puede ser que symmetry no rime ni con night, bright o eye?

    • El Viajante dijo:

      Lurker,

      De hecho no rima pero, creo que aquí se aplica eso que Borges cuenta que aprendió de su padre y que él llama “rima visual”. Symmetry no rima con eye pero si lo haría si la Y se pronunciara. Al leer el texto eso se percibe casi inmediatamente aunque no sucede una vez leído en voz alta.

      Creo que hablé de la “rima visual” en algún posteo viejo del blog. Si no fue así, valga esta respuesta.

      Muchas gracias!

  5. Marcelo dijo:

    Viajante: a riesgo de ser pesado, voy a insisitir con el tema de ciertas cosmogonías cuya importancia creo Ud. relativizó en el post anterior, y vienen tal vez al caso en el actual. Cito un fragmento de Los gnósticos, de Serge Hutin:
    “En la literatura romántica existen mitos de la caída análogos a los mitos de los gnósticos anti-
    guos. Recordemos los famosos versos de Lamartine:
    Limitado en su naturaleza, infinito en sus anhelos,
    El hombre es un dios caído, que se acuerda de los cielos.
    El romanticismo no consiste solamente en exaltar la imaginación, el “corazón” y la espontanei-
    dad creadora: en todos lados (en Inglaterra, en Alemania, en Francia, etc.) se observan aspiraciones
    metafísico-religiosas, impulsos místicos y una apasionada inclinación por las doctrinas esotéricas .
    William Blake (1757-1827), poeta y visionario, redescubrió las actitudes y las imágenes mis-
    mas del pensamiento gnóstico. En él encontramos las más fantásticas cosmogonías de la gnosis cristiana.”

    ¿Será meramente casual ese gusto de Borges y Blake por el gnosticismo y los tigres?
    Mire este otro fragmento del citado libro: “Reaccionando contra el “comparativismo”, sin dejar de aprovechar sus descubrimientos, diversos especialistas en la ciencia de las religiones (Hans Jonas, Karl Kerényi, Simone Pétrement, Henri-Charles Puech, G. Quispel…) han abordado el estudio del gnosticismo valiéndose del método fenomenológico: en lugar de insistir en el detalle de las doctrinas, los mitos y los ritos, se trata de poner de relieve la actitud específica, las orientaciones espirituales características que los condicionan, y se destacan los grandes temas (expresados o implícitos) que en último análisis se hallan detrás de las ideas, las imágenes y los símbolos gnósticos. Si bien los gnosticismos son muy diversos, el gnosticismo es una actitud existencial completamente característica, un tipo especial de reli-giosidad. No es arbitrario formular un concepto general de gnosis, “conocimiento” salvador que se
    traduce en reacciones humanas determinadas y siempre las mismas. Si el gnosticismo no fuera más que una serie de aberraciones doctrinales propias de ciertos herejes cristianos de los tres primeros siglos, su interés sería puramente arqueológico. Pero es mucho más que eso: la actitud gnóstica reaparecerá espontáneamente, más allá de cualquier transmisión directa. Este tipo especial de religiosidad presenta, inclusive, turbadoras afinidades con algunas aspiraciones completamente “modernas”. El “gnosticismo” de los heresiólogos constituye el ejemplo característico de una ideologíareligiosa que tiende a reaparecer incesantemente en Europa y en el mundo mediterráneo en épocas de grandes crisis políticas y sociales”.

    • El Viajante dijo:

      No tengo nada que agregar, decir o cuestionar. Poderosísimo su comentario. Lo unico: no rechazo las cosmogonías gnósticas (o al menos no dije hacerlo), sino que tildé de “aberretadas” a las que hace propias Borges.

  6. Manola dijo:

    Leyendo tu excelente traducción, me doy cuenta qué idioma fértil para la poesía es el Inglés.

    No importa qué tan esmerada sea una traducción, siepre está esa impresión de estar peleando con el idioma (castellano), como dijera Borges.

    Muy buena viajante!! Ya estaba haciendo falta que raigas al tigrecito, al fin.
    Abrazo

  7. Ludovicus dijo:

    El tono es excepcional. Una interpelación que se inicia con un incendio en un bosque. Imposible una imagen más devastadora, el tigre es el fuego devorador. Y por cierto, la duda maniquea sobre la unidad en el origen del bien y del mal, o si se quiere, de la gracia y la naturaleza. Las lanzas de las estrellas que recuerdan los angeles caídos. Y el enigmático y problemárico “he”, La poesía deja una vaga incomodidad, cierta ambiguedad, el veneno de la incertidumbre.
    Queda sin resolver la duda, sin reconciliar el Cordero y el Tigre, partida la creación por el medio.
    Algunas de las razones del éxito.

  8. Demodoco dijo:

    In what distant deeps or skies
    Burnt the fire of thine eyes?
    On what wings dare he aspire?
    What the hand dare sieze the fire?

    “On what wings dare he aspire?”
    conversabamos el otro día sobre esta, para mi, oscura línea. E intentando descifrarla, sin pretender desahcer la ambigüedad que muy bien señala Ludovicus (nada más lejos ante tan gran poeta), creo se refiere al fuego de esos ojos, que anhelan quemar ciertas alas o brillas en ciertas alas (¿siendo transportadas?).ahora, en ese caso: ¿qué alas? ¿de quién?
    lo vuelvo a leer, y no me cierra ni siquiera lo que escribí, pero ahi va, igulamente a ver si alguien da una pista.-

  9. El Viajante dijo:

    Ludovicus y Demódoco,

    Escribí una respuesta a Ludovicus que terminó medio larga (casi un posteo diría), pero no se que pasó y el comentario no se publicó. Ya lo reconstruiré, mil disculpas.

    Es verdad, de esas alas también estuve yo charlando hace poquito con un amigo (¿coincidencia?). Me inclino a su misma interpretación y agregaría que pueden ser del propio demiurgo (Blake ha ilustrado a Dios con alas en algunas oportunidades) o un ángel.

    ¿Que dice Ludovicus?

  10. Ludovicus dijo:

    Sí, las alas son omnipresentes en los grabados de Blake, así como el efecto de fuego blanco en los ángeles o demiurgos. El fuego arrebatado me parece que es ina referencia a Prometeo, el lucifer griego, las metáforas de la forja vulcaniana parecen deberle algo a la mitología de Milton. En el fondo, sympathy for the devil, la idea de que hay un core en la realidad que es demónico e inmanente.Algo intrínsecamente distinto al Cordero-Degollado-desde-la-fundación-del-mundo.

  11. El Viajante dijo:

    ¿Donde firmo Ludovicus? Coincido plenamente. Me pregunto también (y le pregunto) lo siguiente: Entonces… ¿por qué nos gusta?. ¡Las próximas conversaciones al respecto tendrían que tenerlo a Ud. como uno de los cotertulios!

  12. Marcelo dijo:

    Viajante: si me permite quisiera aportar alguna cosa más sobre el tema, por si sirve para alimentar el diálogo.
    Siguiendo con la tesis de Hutin que cito más arriba, quizá el tema fundamental en el gnosticismo es el de la concepción del Mal: éste se nos aparece con una brutalidad devastadora, y parece ejercer un imperio demoledor en el mundo de lo visible.
    Si Dios es todopoderoso, ¿por qué permite el mal?; y si no puede evitar el mal, entonces no es todopoderoso: he aquí el tremendo problema que atormentó a las más lúcidas de las mentes cristianas, entre ellas San Agustín, que precisamente antes de convertirse al cristianismo fue maniqueo (Manes tenía una concepción extrema del mal, recordemos sus Príncipes de la Luz y de las Tinieblas en batalla de resultado incierto). El único tomo de la Summa en la edición de la BAC que tengo, “De Deo uno”, tiene un breve análisis de la predestinación (tema intrínsecamente relacionado con el del mal, que se haría largo enunciar aquí), y el teólogo que lo analiza se refiere a esas tribulaciones del gran santo africano.

    ¡Y no olvidemos que en plena Edad Media (edad que suponemos del esplendor de la Catolicidad) los albigenses tuvieron que ser reprimidos con una cruzada!.

    El Mal en el mundo se presenta a menudo de modo tan contundente que no es extraño que este tema fascine a los mejores intelectos; y entre ellos, claro, al de los poetas (¡y sus lectores que guarden todavía algún interés por lo religioso!).

    El tema del mal diríase es inevitable en el artista con una visión religiosa del mundo. Fíjese que el personaje más popular de Chesterton es un cura a resolver crímenes, y los relatos de Father Brown son una clase de teología en formato de cuento (cómo restaurar el orden en un mundo desquiciado por el Maligno); otro artista de cosmovisión católica, inmensamente popular en el siglo XX (porque el medio que utiliza lo es), Hitchckok, también dedicó la mayor parte de su obra al problema en cuestión (¡y suele ser menospreciada por los “intelectuales serios”!).

    Pero volviendo a los gnósticos, y siguiendo de nuevo a Hutin, hay un escritor cuya obra sería algo así como la cima de la visión del artista gnóstico del siglo XX: H. P. Lovecraft, otro que suele ser menospreciado por los intelectualoides y que creo pide a gritos un post del Viajante.

    Escribo todo ésto porque me parece bien que se discuta si las alas simbolizan tal cosa o el fuego tal otra, pero tal vez los accesorios nos distraigan del problema fundamental que quizá haya sido el origen de la materia poética de Blake (y otros tantos artistas como él).

    Viajante, gracias por su paciencia y disculpe la extensión del comentario.

  13. El Viajante dijo:

    No hay nada que disculpar Marcelo. Respecto Lovecraft, estoy tentando de escribir algo, pero tendría que releerlo (¿por qué no?). De cualquier manera conozco poco de sus obras. Lo leí hace muchos años de muy chico y no me interesé. Veremos que pasa entonces ahora por su recomendación!

  14. w dijo:

    Va un intento de traducción, un poco libre, si se quiere, en endecasílabos (el inglés es más apretado, vio).

    Cómo ciegas, oh Tigre, luz llameante
    que iluminas la fronda de la noche,
    ¿Qué ojo o mano inmortal en tu semblante
    de fiera simetría hizo el derroche?

    ¿En qué alturas distantes o en qué abismos
    ardieron los tizones de tus ojos?
    ¿Quién osara darte alas por bautismo?
    ¿Qué manos tocarán el fuego rojo?

    ¿Cuáles artes o par de hombros fornidos
    del corazón tus nervios doblarían ?
    Y cuando principiaban sus latidos
    ¿Qué terribles pie y mano osarían?

    ¿Cuál sería el martillo, la cadena?
    ¿En que fragua forjóse tu cerebro?
    ¿En qué yunque o mesada se almacenan
    los mortales temores?, qué misterio.

    Cuando hendieron con lanzas las estrellas,
    el cielo, y lo regaron con sus lágrimas
    ¿se sonrío por ventura el que te hiciera?
    ¿ o quién hizo el Cordero te dio el ánima?

    Cómo ciegas, oh Tigre, luz llameante
    que iluminas la fronda de la noche,
    ¿Qué ojo o mano inmortal en tu semblante
    de fiera simetría hizo el derroche?

  15. w dijo:

    ¿Qué terribles pies y manos umbrías? (fe de erratas, my mistake).

  16. w dijo:

    En todo caso, habría que culpar a Blake. Un abrazo y gracias.

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