21. En tren a Bella Vista: vigésimo primera entrega: La vía chiquita

Domingo con lluvia amenazante:


Udaondo, Enrique. Significado de la nomenclatura de las estaciones ferroviarias de la República Argentina. Ministerio de Obras Públicas. Buenos Aires. 1942. pp 30.

La temperatura ambiente el martes pasado por la tarde fue agradable por lo que, previa agarrada (no lo compro, lo “tomo” del mostrador) del diario, me senté a leer en una de las mesas que la heladería de Senador Morón y Francia tiene apostadas en la veredita. No sabía si tenía ganas de leer o si prefería no hacer nada aunque, finalmente, lo que hice fue llamar a un amigo bellavistense para que se venga a charlar un rato. Media hora después aparecía entres los árboles y se disponía, en mi mesa, a iniciar esas charlas que ya llevan años de celebradas, y que pueden versar sobre lo que fuera.

Tuve media hora para mi, para mi solo. Para leer “What´s wrong with the World” del gordo Chesterton (editó: Ciudadela), versión castellana que adquirí hace poquito a módicos mangos. La segunda sección, la dedicada a la mujer, el feminismo, el sufragismo de los fines del siglo XIX no me atrapó poderosamente por lo que, a medida que iban las páginas, curioseaba, en ese día agradable de sol, “pa´ fuera”.

Pasó el tren, el San Martín legendario que viaja hacia Alberdi si mal no recuerdo, por la vía chiquita. La vía muerta, como le dice mi amigo que aún no había llegado. Ignoro el motivo de la nomeclatura tanática, porque si yo, que viajo en tren a Bella Vista, pero no vivo allí, pude ver el tren diesel con sus vagones de turista y primera, los bellavistenses (como mi amigo) deberían estar más que familiarizados con él y, lógicamente, llamar a la vía esa de alguna forma que no suponga la muerte de nadie, ni siquiera, de la propia vía.

La cosa es que pasó el tren por la vía chiquita tocando la bocina y a mínima velocidad, Me hizo acordar al ferrocarril que usa metafóricamente, para referir a la velocidad, Tolkien en El Hobbit (¿habrá caido el filólogo inglés en un brutal anacronismo dirá alguno?. No se por que pensé en ese tren, figura tolkeniana de lo presto si lo que veía pasar era un bólido no tan bólido junto a la caseta del viejo que vende ropa usada. La cosa es que lo pensé. También pensé en tomarlo un día a solo efecto de dejarme caer del vagón una vez en tierras bellavistenses. Para viajar en primera en un tren larga distancia, pero a Bella Vista.

Lo que está mal en el mundo. Muchas cosas, demasiadas quizás. Chesterton no se quedó corto porque no pretendió más que tocar algunas cuestiones de su mundo en su tiempo en su isla, lejana a este país, a este tiempo (¿se acelera el tiempo en el siglo XX?) y más aún, de nuestros problemas hodiernos. Quizás todo lo contrario y quizás son sus palabras la respuesta, justa, a nuestras cuestiones del hoy. No lo se.

Pasó el miércoles y pasó el jueves y llegó el viernes caluroso. Había decidido correctamente cuando dejé el sweater en casa, aún, sabiendo que seis grados centígrados (¿o son celsius?) me esperarían entre mi casa y el FF.CC Urquiza. Luego, las cuadras a caminar desde la oscuridad de Puerta Cuarto a las 7 15 a.m. Hice bien, la tarde me recompensó y mi campera sin abrigo fue excelente. Llevaba mis cosas, mis llaves, mis puchos y mi edición horrenda de Editorial Austral de Charlas, también del gordo Chesterton. No me gusta ese libro, la selección la hizo un chimpancé o un editor ávido de vender tomitos baratos en encuadernación de cartón. Quien sabe.

La próxima entrega de éste blog será mas cuidada, lo prometo. No versará sobre chiquitajes sin interés ni sobre ediciones feas de libros de Chesterton. La proxima entrega de éste blog será muy interesante, trascendental, fabulosa.

Habrá libros y comentarios, impresiones sociológicas suburbanas, algo de crítica literaria quizás, quien sabe, pero será un post importante.

Después de todo, la próxima entrega de este blog versará sobre un viaje en tren a Bella Vista.

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3 respuestas a 21. En tren a Bella Vista: vigésimo primera entrega: La vía chiquita

  1. Ucraniano dijo:

    Viajante: Le cuento que por aquella vía chiquita pasaba la famosa “Yatay” (un magnífico tren a vapor). Siempre se lo oia chiflar los domingos a las 6 de la tarde puntual, ahora ya no pasa más y tal vez por eso se ha hablado de muerte. A esa via se le dice chiquita porque según creo tiene una trocha mas angosta. Me gustaria investigue o escriba sobre la vida de ese tren que tuvimos en alguna época a bien recibir en la famosa estación vieja de la Av Francia y Sourdeaux. Tal vez pueda hablar con algun vecino viejo que le cuente una buena histora para su blog y la pueda compartir con nosotros, sus lectores.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Locomotora_N%C2%BA11_%22Yatay%22 (para los que viajan en el Urquiza la pueden ver en la estación Lynch.
    Buen viaje!

  2. coke dijo:

    Si el tren estaba pintado de un celeste y blanco gastado, viste pasar es “el gran capitán” que va a misiones y tarda 1 día en llegar. Si no me equivoco solo va con un vagón furgón y otro turista.
    Muy buena la idea de tomarselo para bajarte cuando pase despacio, lo único es que si seguis de largo, recién te podés bajar en los Esteros del Iberá!. Sale desde Lacroze. Avisa cuando te lo tomás y te espero con curitas, jaja

    • El Viajante dijo:

      Coke,

      Quizás era El Gran Capitán nomás.

      No sabría como avisar, si acaso alguna vez lo hago, aunque pensándolo bien, tendría que procurarme la forma: las curitas pueden ser de utilidad.

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