15. En tren a Bella Vista: Decimoquinta entrega: Naso Tomitanae iam non novus incola terrae hoc tibi de Getico litore mittit opus

Domingo Soleado:


Tracia, tomis

Naso Tomitanae iam non novus incola terrae hoc tibi de Getico litore mittit opus.

Nasón (osea yo),  que ya no es “nuevo” acá, en esta tierra de  Tomis, te envía esta obra desde el litoral gético.

(Traducción furiosamente libre)

Nasón, el tomitano (osea, de Tomis), tierra ésta en la cual ya “no soy nuevo”, te envía esta obra desde el litoral gético.

(Traducción incoherente y aclaratoria)

Nasón, antiguo habitante de la tierra de Tomos, te envía esta obra desde el litoral Gético.
(Traducción fea de Editorial Gredos)

P. Ovidi Nasionis “Epistulae ex Ponto. Liber Primus”


Es domingo y se que como todos los lunes mañana tendré que viajar en tren a Bella Vista. Mañana voy a tomar el Urquiza en este veranito de julio y quizás no tenga mucho frío. Mañana voy a caminar por Sourdeaux hasta Avenida Francia. Me voy a pasar una cuadra, voy a cruzar la vía innecesariamente para poder recorrer algunas otras por la arboleda. Mañana quizás me quede un rato de más en Bella Vista leyendo a Tolkien entre las hojas y el olor a quemazón conurbanense antes de emprender el retorno a mi casa y a mis menesteres porteños. Seguramente voy a leer el Hobbit (o una biografía de Ovidio de Carcopino que tengo que encontrar fotocopiada entre mis papeles) entre las hojas de Francia y eso me parece algo fabuloso. Quizás cambie de opinión y la sola vuelta sea mi único objetivo cuando las trece horas repiquen en mi celular (no tengo reloj) y en mi estómago hambreado del mediodía. Si el día es lindo me quedaré sin duda en Bella Vista un rato, un ratito solamente, a leer tranquilo, sin caminar, sin el traqueteo del San Martín. Si hay un rápido lo esperaré lo que sea necesario leyendo tranquilo. Fumando un cigarrillo.

¿Por que me gusta Bella Vista? la gente no influye, mis caminatas son estrictamente solitarias, mi relación con las pocas hojas que quedaron del otoño es privada, mi aborrecimiento por el conurbano no ha menguado. ¿Por que me gusta Bella Vista?

Quizás sea el tren, quizás sea leer en él. Quizás sea la propia Bella Vista que imagino debe suponer inconvenientes de distancia si se decide uno a residir en ella.

Creo que el motivo es el tren a contramano. Creo que me gusta visitar Bella Vista más que Bella Vista misma. Pero los días pasan y no hay novedad alguna en caminar Moine o Francia o San Martín o la calle que fuera. Ya me conozco los kioscos y los talleres mecánicos, las panaderías de uno y del otro lado de la vía (la de Entre Ríos y Moreno y la de Gorosito y Sourdeaux, entre otras), los supermercados berretas de Ricchieri entre Moine y Senador Morón o de ésta última y no se que calle (quizás Munzón).

No hay novedades ya en Bella Vista, o en la Bella Vista que deambulo: la que va de Puerta Cuarto Hasta Gaspar Campos por alguna avenida. Flaubert es lejos y las caras hostiles de quienes vienen de “ese lado” no me agradan en demasía.

Me gusta Bella Vista porque leo en el tren y porque leo por la calle. En Buenos Aires no se puede ya leer por la calle. En Buenos Aires no hay arboleda. En Buenos Aires no siento que el día sea largo y que dura 24 horas. Buenos Aires me supone días cortos, cortísimos, como sábados acortados por levantarse tarde y acostarse temprano. Días perdidos. Bella Vista, utilitariamente, optimiza el tiempo. O me lo optimiza (por ahora al menos).

No interesa un día domingo (como este) por que me gusta Bella Vista ni que es lo que me gusta de Bella Vista. Interesa solo que mañana tomaré los dos trenes, el Urquiza y el San Martín y que voy a leer tranquilo sabiendo que el día durará bastante más que el de ayer y que, aunque esté cansado, a la noche podré dormir prefigurándome a mi mismo leyendo, de nuevo, en el tren a Bella Vista la mañana del martes.

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Una respuesta a 15. En tren a Bella Vista: Decimoquinta entrega: Naso Tomitanae iam non novus incola terrae hoc tibi de Getico litore mittit opus

  1. EL LOCO dijo:

    Muy buen post. Comparto plenamente.

    Para los que somos “del centro” (Vgr. Ciudad de Buenos Aires, culo del mundo, oficina del dios pampeano) Bella Vista es todo eso que vos decís.

    No es la gente, aunque existe aún gente buena y sobretodo INTERESANTE (esto en la city, ya no lo encuentro).
    No es que Bella Vista se especialmente más linda que otros enclaves del conurbano.
    Es que se puede leer por la calle;
    Es que la espera del tren, guarecido de una llovizna amable en el andén frío, obliga siempre a la meditación y a las conversaciones interiores;
    Es irse a dormir con el arrullo de los grillos;
    Es descubrirse, siguiendo una hoja llevada por el viento en plena Francia y alegrarse de que aún viva el niño que fuimos;

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